Triste, triste, tristemente tu recuerdo, tal vez idealizado, murmullo de caballero sin armadura, de héroe mitad de plata y de barro, de dragón sin fuego,
se mezcla con el vacío, se marcha.
Y cada mañana me siento más lejana de tu amor, con cada alumbramiento me despierto con menos ganas de que seas vos el que esté a mi lado.
Disfruto del recordar que te olvido.
Los minutos que paren horas, que a su vez se alían marchitándose en días, son mi consuelo. Porque mi tiempo fallece lentamente, y con él tu recuerdo,
y hago un luto casi eterno por los dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario