Sueño con que quepo en tu pecho blanquecino, bello y endeble,
que en él puedo rodar y expandirme,
y que tú quieres conservarme ahí,
donde puedes contenerme.
Y le gritamos a las horas que nada importa,
y donde el roce nos consuela,
y la distancia no nos aleja,
donde no hay más mundo que el contorno de esta cama,
y los días y las noches no tienen sentido,
porque el tiempo queda reducido al espacio entre mi vientre y el tuyo,
y las estaciones cobran vida en dos únicos sonidos.
Y cómo me gustaría que así fuera…que en él puedo rodar y expandirme,
y que tú quieres conservarme ahí,
donde puedes contenerme.
Y le gritamos a las horas que nada importa,
y donde el roce nos consuela,
y la distancia no nos aleja,
donde no hay más mundo que el contorno de esta cama,
y los días y las noches no tienen sentido,
porque el tiempo queda reducido al espacio entre mi vientre y el tuyo,
y las estaciones cobran vida en dos únicos sonidos.

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