sábado, 27 de agosto de 2011

después de ella


Algunas noches como ésta siento que me estoy resquebrajando por dentro, esas murallas que hace años construí se están volviendo ruinas porosas, a nada deniegan el ingreso y todo halla su rincón donde hospedarse. Así, ahora, estoy desorientada, se han incendiado los mapas de mi laberinto, yo propicié su incineración cuando me dispuse a tapear esos gritos, esos dolores, superponiéndolos con toneladas de piedra y arena. Ingenua y furiosa me di la espalda, naciendo y muriendo cada día, construyendo mi historia cada amanecer y terminándola al anochecer, esperando que el futuro se presentara con nuevos vientos.
El futuro ha llegado, los otoños han pasado y mi defensa se ha desmembrado, con la brisa vino la tormenta y después de ella, vendrá la calma.
 

nos acompañábamos

Hablar con vos se me hace difícil, incluso el pensarte se vuelve complejo. En mi cabeza sos diez mil hombres distintos. Todos y cada uno de ellos especiales, con un pasado que les pesa tanto que les cuesta caminar, algunos parecen cansados, otros frustrados y otros se han sentado a esperar que tiempo desfile por su lado. Me da tanta rabia verlos así, sentirte así. En algunos momentos de nuestra corta convivencia te mostraste, desnudo e impactante que sobraban las dudas, las excusas, las grises razones se volvían naranjas evidencias. Pero qué arduo era desenredar ese corazón recubierto de censuras, distancias e introversiones,  y como me gustaba zambullirme en esa agua que parecía mansa y despertarme en un océano revuelto.
Aprendía, nos enseñábamos sin darnos cuenta. Nos acompañábamos en ese silencio relleno de palabras, dolores y vivencias.

domingo, 7 de agosto de 2011

lindo recuerdo

Fue lindo conversar a pesar de las dificultades, compartir varias horas sin apuro, saboreando esa sencillez, riéndonos de ese pasado tan fresco y presente. A veces esforzando la memoria en reconstruir hechos tan lejanos, de a poco y juntos ir armando el escenario. Sin exigir a la realidad más de lo que da, ni acudir a ese círculo inacabable de “si hubiera”. De aquellas elecciones erróneas o dispares hemos conquistado el terreno del perdón y nos hemos embriagado con sonrisas. 
El dolor se entibiece con cara charla, los malos recuerdos caminan cabizbajos exiliados, y puedo confortarme pensándonos. 

jueves, 4 de agosto de 2011

Me desnudo

Necesito escribir, llorar palabras, contar con puntos y suspiros lo que me tambalea. Es probable que esté hecha de fragilidades que simulan estoicidad, pero desembarcar mis pensamientos acá me permite mantener cierto equilibrio en esta cuerda floja. Porque de ésta forma de cada uno de mis poros nacen alas que se agitan abriendo puertas y puedo cabalgar por escenas increíblemente bellas que germinan en mi mente, pronunciar confesiones que en esta realidad serían arduas.
Me salvan de un camino que se estrecha por momentos, que se agota en dolores y en sonrisas que se hallan casi sepultadas en el desierto.
También se deja modelar para hacer de eufóricas situaciones una escultura que transporta a lo mejor del pasado, te abre los pulmones, te posa una sonrisa en el rostro que reflecta felicidad.
Sin importar cuan débil me muestran estas palabras, aquí me desnudo y admito mi dulce escapatoria y mi dependencia a estas letras.

miércoles, 3 de agosto de 2011

hallar sal

Busco y espero complicidad en aquellos que se acercan a este círculo de novedades y dulzuras. Pero ella se posiciona en frente con una mirada seca y gélida, juzgándome, impenetrable y grotesca se torna su cara, escupiéndome un viento de rechazo, sumergiéndome en la inseguridad. Su espeso contorno auspicia tormentas, presiento que en sus bolsillos hallaré sal en lugar de miel. Un suspiro me recorre el cuerpo que se prepara para aguantar.