sábado, 27 de agosto de 2011

nos acompañábamos

Hablar con vos se me hace difícil, incluso el pensarte se vuelve complejo. En mi cabeza sos diez mil hombres distintos. Todos y cada uno de ellos especiales, con un pasado que les pesa tanto que les cuesta caminar, algunos parecen cansados, otros frustrados y otros se han sentado a esperar que tiempo desfile por su lado. Me da tanta rabia verlos así, sentirte así. En algunos momentos de nuestra corta convivencia te mostraste, desnudo e impactante que sobraban las dudas, las excusas, las grises razones se volvían naranjas evidencias. Pero qué arduo era desenredar ese corazón recubierto de censuras, distancias e introversiones,  y como me gustaba zambullirme en esa agua que parecía mansa y despertarme en un océano revuelto.
Aprendía, nos enseñábamos sin darnos cuenta. Nos acompañábamos en ese silencio relleno de palabras, dolores y vivencias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario