jueves, 15 de septiembre de 2011

piel sin norte ni sur


Qué decir cuando en tu interior se dejan caer trozos de ti para que se sequen al sol, desparramada está tu piel que te deja en carne viva pero augura una nueva etapa, con nuevas vestiduras, nuevos horizontes, nuevo árboles y nuevas manzanas.
Se gesta dentro de ti una batalla y un rito de adultez, la sensatez ahorca tu rebeldía e inconstancia, tus labios buscan tierra que cultivar y manos que tocar, tu instinto se manifiesta confiado y audaz lastimando tu férrea razón y las leyes que te regían hace no tanto tiempo tabalean musitando perdón. Y ya no existe ni tu norte ni tu sur, sólo espacio para inspeccionar, tiempo para acomodar, y escalones que de poco se van construyendo hacia algún lugar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario