No sentiste que todo se abandonaba a la quietud? El tiempo quedo contenido en un suspiro profundo. Imaginaba transportándonos a este pasillo minúsculo para mirarnos sin normas, para transgredir y jugar a ser otros con vidas distintas y distintos destinos. Acá podríamos dormir bajo el mismo cielo.
Y me siento a pensar, a observar ese centímetro de ciudad que avanza por la puerta. Imagino que debe saber igual que vos, a neblina, a cigarrillos, pactos, locuras transitorias y severas, a noche estrellada, a pájaros en guirnalda. Me seducís al igual que ella, desde esa compleja identidad, de rasgos mezclados y difusos, de cenizas esparcidas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario