sábado, 19 de julio de 2014

cambia?



¿Cambia algo? Se transforma lo vivido, lo sentido? Es menos real? Por qué? Que dilema el permitirnos ser libres, el dejar amarnos y ser amantes, cómo me cuesta no sentir dolor al saber que deambulas en otras camas... todavía en ninguna, todavía... pero sé que caerás y ya comienza a dolerme. Tal vez yo deba hacer lo mismo, aterrizar en los brazos de aquellos que me incitan a caminar por las noches, hoy beberé para pulverizar ese sentimiento cruel que te aprieta los tobillos a ti y que a mi me encarcela, creyéndome dueña de un cuerpo que no es el mío, no, no quiero ni pensar ni sentir eso. Tenes que poder vivir lo que te plazca y yo también, que lindo es compartir contigo, aunque te aleje con mi silencio, aunque te lastime con mis brusquedades, que bien me hace conocerte despacito, asombrarme con cada visita.
No sé si cambia, solo espero que a la noche ya no sentienta esto, y sobre todo me encantaría que eligieras dormir conmigo una vez más antes de que nuestros cuerpos queden impregnados de otros seres...

No hay comentarios:

Publicar un comentario