Querida gigante de pequeña estatura:
Gracias es la primer palabra que nace en mi boca, por ser mi primer hogar, por tus tiernas alas que me supieron y saben abrigar, porque tu mirada es una caricia perpetua.
Sos una leona implacable de fuertes garras y hermoso pelaje, un ser de otra tierra.
Por vos comprendí el significado de ser bruja, la importancia de ese nombre que abraza tantísimas cualidades y que conlleva una forma de vida, ser luchadora contra viento y marea, sin importar tamaño ni forma, sabiendo cargar tu pasado y forjando tu presente.
Te quiero además porque sos brújula para tus hijas y amigas, red de millones de palabras en verso y prosa, sos cánticos de luna llena, sos una Atenea terrenal.
Has sabido cultivar cientos de semillas que de a poco van germinado a tu alrededor, y pronto darán sus frutos, porque tú, madre, has sentido la tierra entre tus manos y la has regado con tu llanto y tu sudor.
Gracias madre por haberme enseñado tanto, gracias por ser quien sos.
Gracias es la primer palabra que nace en mi boca, por ser mi primer hogar, por tus tiernas alas que me supieron y saben abrigar, porque tu mirada es una caricia perpetua.
Sos una leona implacable de fuertes garras y hermoso pelaje, un ser de otra tierra.
Por vos comprendí el significado de ser bruja, la importancia de ese nombre que abraza tantísimas cualidades y que conlleva una forma de vida, ser luchadora contra viento y marea, sin importar tamaño ni forma, sabiendo cargar tu pasado y forjando tu presente.
Te quiero además porque sos brújula para tus hijas y amigas, red de millones de palabras en verso y prosa, sos cánticos de luna llena, sos una Atenea terrenal.
Has sabido cultivar cientos de semillas que de a poco van germinado a tu alrededor, y pronto darán sus frutos, porque tú, madre, has sentido la tierra entre tus manos y la has regado con tu llanto y tu sudor.
Gracias madre por haberme enseñado tanto, gracias por ser quien sos.

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