lunes, 11 de abril de 2011

palacio de arena

Sin querer conjugamos en un palacio de arena, pintado de valores y remates de ilusiones perdidas, castrado de injusticias. Se cruzaron allí dos pájaros pintados, dos luciérnagas confundidas.  Con la esperanza en  mano.
De prepo nos cruzamos, salimos a jugar sin pensar, tomados de las manos, saltamos de charco en charco.
Tú me parecías un artista de la risa, soñador de otros mundos. Yo me veía como huérfana de corazón,  esperando despertar.
Me viste corriendo, agonizando de tristeza, abrumada, lejana en el deseo.
Yo te vi con el sol naciéndote de los poros y retumbando en las sonrisas de quienes te observan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario