lunes, 4 de abril de 2011

vinos, tierras, amor y otras deidades



Píntame vinos, calaveras, huesos y deidades en el rostro, yo me cubriré con un velo y seré tu muerte, tu mensajera, tu noche.
Todo se vuelve tan delgado cuando se viste de súplica, y se maquilla de necesidad.
El respeto queda lejano, se marcha hecho un susurro.
Que rechazo alza esa imagen de ser aminorado, de estatua perdida,  de vergüenza petrificada.
Y sin embargo, todos hemos pisado ese bosque del que renegamos.

1 comentario:

  1. Qué imagen fuerte se me representó al leer lo que escribiste. Cuando se pierde el respeto es porque se perdió todo lo demás.

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